A veces recuerdo
el barco y las olas
de tu cintura.
Zozobro con ellos
de noche en noche
mientras duermo.
Beso la fuente salada
que queda junto al mar
que queda junto a tu vientre
Y noto el barco zozobrar
y tu respiración hinchar sus velas
al ritmo agitado y candente
de mi beso salado.
Solo en sueños hago esto
y despierto desilusionado.
A veces tropiezo
con alguna fantasía
que me embruja un momento
y entonces sonrío
y enrojezco sobrio y sereno
con una mueca en los labios
imaginando un beso.
Más a menudo recuerdo
las decisiones frías
que pretende haber tomado.
Y noto un regusto
a sal que viene
del nudo scout y marinero
que se forma en mi garganta.
lunes, 22 de diciembre de 2014
sábado, 22 de noviembre de 2014
Pesadilla
Se despierta en ese pasillo
pintado de blanco, pero oscuro,
sucio, y confusa y tumbada,
cazada en su propio castillo.
Tiemblan las piernas y casi rugen
al deslizarse seguras y certeras
hacia donde nunca llegó el sueño
hacia esa puerta nunca abierta.
Opaca y umbría la observa
y ella tiembla y se debate
pero no despierta de la pesadilla
alimentada por el horror de lo inevitable.
Dibujada de miedos la acecha
una alucinación de terror perfecta
una imagen por suerte siempre oculta
una tortura nocturna y abyecta.
Muerde el pavor y desgarra
con dientes de acero y marfil
la noche en vela, la madrugada
desapareciendo, tarde, con el cielo añil.
pintado de blanco, pero oscuro,
sucio, y confusa y tumbada,
cazada en su propio castillo.
Tiemblan las piernas y casi rugen
al deslizarse seguras y certeras
hacia donde nunca llegó el sueño
hacia esa puerta nunca abierta.
Opaca y umbría la observa
y ella tiembla y se debate
pero no despierta de la pesadilla
alimentada por el horror de lo inevitable.
Dibujada de miedos la acecha
una alucinación de terror perfecta
una imagen por suerte siempre oculta
una tortura nocturna y abyecta.
Muerde el pavor y desgarra
con dientes de acero y marfil
la noche en vela, la madrugada
desapareciendo, tarde, con el cielo añil.
Horizonte
Una luz verde en mi horizonte
a la que dedico horas y horas
para acabar cada vez más cerca
para honrar los días de deseo
que en volver cada mañana no se demoran.
Y a cada intento caigo igual
y me levanto del mismo modo.
Es lo mismo, con diferente paisaje
remo contra la corriente
para alcanzar ese codiciado escollo.
Y cuando esté a las puertas
cuando parezca imposible el fallo
cuando esté a un solo paso
y mis ojos reflejen su luz
soñaré despierto, desvelado, que fracaso.
a la que dedico horas y horas
para acabar cada vez más cerca
para honrar los días de deseo
que en volver cada mañana no se demoran.
Y a cada intento caigo igual
y me levanto del mismo modo.
Es lo mismo, con diferente paisaje
remo contra la corriente
para alcanzar ese codiciado escollo.
Y cuando esté a las puertas
cuando parezca imposible el fallo
cuando esté a un solo paso
y mis ojos reflejen su luz
soñaré despierto, desvelado, que fracaso.
jueves, 13 de noviembre de 2014
Retazos
Entre paso y paso medito y se nubla
la vista de los esfuerzos, y tiemblan
las piernas al ver la luna que buscaba
y sonrío al pensar en la distancia, la tierra,
que me aparta y blinda mi cordura.
###
Encapotado y pesado, gravita
el cielo nuboso que pinta gris
las calles y la gente lo ignora
y espera al sol que breve tizna
la ciudad de vida y el cielo de añil.
Impasible y persistente se marchita
y nunca se pudre ni se infecta.
Ese recuerdo también se vino
e igual que el cielo se deteriora
y orgulloso entero queda.
la vista de los esfuerzos, y tiemblan
las piernas al ver la luna que buscaba
y sonrío al pensar en la distancia, la tierra,
que me aparta y blinda mi cordura.
###
Encapotado y pesado, gravita
el cielo nuboso que pinta gris
las calles y la gente lo ignora
y espera al sol que breve tizna
la ciudad de vida y el cielo de añil.
Impasible y persistente se marchita
y nunca se pudre ni se infecta.
Ese recuerdo también se vino
e igual que el cielo se deteriora
y orgulloso entero queda.
miércoles, 10 de septiembre de 2014
Revelación y partida
Hoy destruyo la incertidumbre
y ladro por las horas que me ha robado.
Ignorante de su techumbre
tejí ilusiones a su sombra.
Elijo y sigo tu consejo
y no pienso en la vuelta
ni en la intención egoísta y frustrada
que invernará paciente
esperando que el verano la descongele.
Y me digo que no y la maldigo
y maldigo la suerte que me toca
con este hilo de oro que me ahoga
con los tirones que inocente me prodiga
a cada movimiento a través de la soga.
Y ahora, ahora, me desarraigo
y no porque no me derrita su mirada
con su esbozo de sonrisa y su iris caoba
o porque esté cansado de enredarme
en esa maraña rubia a medias peinada.
Y no creo que note en mi pecho
la falta de las ilusiones que me daba
cuando esté lejos sin arraigo.
Son el retorno y el tropiezo
que asoman lejanos en un recodo
los que realmente temo.
miércoles, 20 de agosto de 2014
Trasunto de cambio
Sentados en la rutina cansina y cansada
de un agosto pesado que no cesa.
Esperan un momento que rehúye
un septiembre nebuloso, que esconde sus cartas.
El aire de entrado agosto es de verano,
pero de verano viejo que anuncia otoño
de cambios inevitables, de tiempo,
de hojas asistiendo a su caída
de caza de ilusiones en un coto.
Miro el cielo, respiro este regalo
que es una noche templada.
Siento y huelo un trasunto
de sueño y me mantengo en vela
mientras en el coto busco.
La fugacidad de este tiempo
y la metamorfosis que se acerca
se diluyen en la realidad densa
que obvia y tranquila me rodea
aunque solo le quede un momento.
Espero encontrar nuevos capotes
que escondan tras de sí una espada.
Espero que esta vez no duden qué merezco
no pierdo la fé al tiempo que embisto
y así será hasta el último aliento.
de un agosto pesado que no cesa.
Esperan un momento que rehúye
un septiembre nebuloso, que esconde sus cartas.
El aire de entrado agosto es de verano,
pero de verano viejo que anuncia otoño
de cambios inevitables, de tiempo,
de hojas asistiendo a su caída
de caza de ilusiones en un coto.
Miro el cielo, respiro este regalo
que es una noche templada.
Siento y huelo un trasunto
de sueño y me mantengo en vela
mientras en el coto busco.
La fugacidad de este tiempo
y la metamorfosis que se acerca
se diluyen en la realidad densa
que obvia y tranquila me rodea
aunque solo le quede un momento.
Espero encontrar nuevos capotes
que escondan tras de sí una espada.
Espero que esta vez no duden qué merezco
no pierdo la fé al tiempo que embisto
y así será hasta el último aliento.
miércoles, 23 de julio de 2014
Nudo
Tengo fuerte un nudo en la garganta
que me ahoga y aprieta sádico,
anudado por tus manos, yo lo ajusto
y va tomando el corazón un tinte lavanda.
El nudo me escurre como un trapo
y goteo avergonzado y me seco.
Me seco de ti y de recuerdos
de besos que no di y se perdieron.
De lavanda a malva paso
y la cuerda fuerza la rigidez obscena
que persigue a los ahorcados
y les roba dignidad como condena.
que me ahoga y aprieta sádico,
anudado por tus manos, yo lo ajusto
y va tomando el corazón un tinte lavanda.
El nudo me escurre como un trapo
y goteo avergonzado y me seco.
Me seco de ti y de recuerdos
de besos que no di y se perdieron.
De lavanda a malva paso
y la cuerda fuerza la rigidez obscena
que persigue a los ahorcados
y les roba dignidad como condena.
Tu corazón
Oigo crujir de seco tu corazón
y me regocijo en parte y muero
cada vez que un carroñero
te arranca un trozo y causa dolor.
Veo sufrir de tierno tu corazón
y sé que está empapado de venenos.
Amarga el bocado que se escapa
de entre los dientes, sin honor.
Saben sucios los momentos
visto en la distancia amarga
como arrancados del pecho
a través de la garganta.
y me regocijo en parte y muero
cada vez que un carroñero
te arranca un trozo y causa dolor.
Veo sufrir de tierno tu corazón
y sé que está empapado de venenos.
Amarga el bocado que se escapa
de entre los dientes, sin honor.
Saben sucios los momentos
visto en la distancia amarga
como arrancados del pecho
a través de la garganta.
miércoles, 2 de julio de 2014
Torera
Te reconozco que toreas bien, torera,
aunque te pierdas entre finta y finta
y escojas tus cogidas con desatino.
Pese a todo toreas bien, torera,
pese a que tropieces con tu capote
y se te enrede con cariño, entre no querer y queriendo.
Nunca entras a matar, torera,
y tu piedad es cruel, y tortura
no guardes celosa tu filo.
Crees ignorar a la plaza, torera,
y eres esclava de su atención morbosa
de su verbo cruel y dañino.
Eres como la luna, torera,
y más de un toro sueña y se enamora
y si no te coge busca tu estoque.
Tu se lo niegas con despecho
él se clavó las banderillas
y encontró los dolores.
Que sea él mismo con su estoque
no pienso manchar ni mi espada
ni empañar con sangre las luces de mi traje.
aunque te pierdas entre finta y finta
y escojas tus cogidas con desatino.
Pese a todo toreas bien, torera,
pese a que tropieces con tu capote
y se te enrede con cariño, entre no querer y queriendo.
Nunca entras a matar, torera,
y tu piedad es cruel, y tortura
no guardes celosa tu filo.
Crees ignorar a la plaza, torera,
y eres esclava de su atención morbosa
de su verbo cruel y dañino.
Eres como la luna, torera,
y más de un toro sueña y se enamora
y si no te coge busca tu estoque.
Tu se lo niegas con despecho
él se clavó las banderillas
y encontró los dolores.
Que sea él mismo con su estoque
no pienso manchar ni mi espada
ni empañar con sangre las luces de mi traje.
lunes, 30 de junio de 2014
Tropiezo
A ciegas me engaño
con falsas pistas
y las sigo y persigo
como a fuegos fatuos
que lejanos e irreales brillan.
Creí haber encontrado
el motivo de mis pesquisas.
Otro espejismo fallido,
la costumbre mató al luto
por las esperanzas caídas.
con falsas pistas
y las sigo y persigo
como a fuegos fatuos
que lejanos e irreales brillan.
Creí haber encontrado
el motivo de mis pesquisas.
Otro espejismo fallido,
la costumbre mató al luto
por las esperanzas caídas.
Gata
Entre la inocencia a medias perdida
a la que arrepentida se agarra
y la pesadilla que la espera en la cama
se debate amarga y recluida.
Duerme sus demonios con química
que eficaz la corroe y cura.
Alegra su alma con lírica y fantasía
alejándola de las garras de su angustia.
Y es inalcanzable si la buscas
como un gato, rechaza, araña,
y caprichosa escoge imposibles.
Escoge los sueños
que no encuentra en sus noches.
Y bien podría ser una caza
la búsqueda de un sí que la enjaule
de un compromiso que la amarre
de una promesa que la coarte
y esto con razón lo teme.
Hay pájaros que enjaulados no cantan
y gatos que con dueño languidecen.
a la que arrepentida se agarra
y la pesadilla que la espera en la cama
se debate amarga y recluida.
Duerme sus demonios con química
que eficaz la corroe y cura.
Alegra su alma con lírica y fantasía
alejándola de las garras de su angustia.
Y es inalcanzable si la buscas
como un gato, rechaza, araña,
y caprichosa escoge imposibles.
Escoge los sueños
que no encuentra en sus noches.
Y bien podría ser una caza
la búsqueda de un sí que la enjaule
de un compromiso que la amarre
de una promesa que la coarte
y esto con razón lo teme.
Hay pájaros que enjaulados no cantan
y gatos que con dueño languidecen.
jueves, 29 de mayo de 2014
Desierto
Es árida la arena del desierto que recorro.
Araña ojos, espíritu y carne, enemiga
de despojos que se arrastran por ella,
que como yo tropiezan y pierden el horizonte
y los engullen las dunas hambrientas.
Estoy inundado por este desierto que me acecha,
me invade por cualquier rendija, y me escondo
en mí, en un secreto sin intimidad ni misterio,
pues todo sin excepción está atestado
del cuarzo molido que amenaza ser barro.
Creí avistar un día aciago unos riscos romos,
creí poder aceptar la sombra que ofertan,
recostarme sin temer heridas, y no hice caso a rescoldos
y cicatrices sinceras en la roca, que no mentían
y me engañé y perdí por la piedra altanera.
A este erial llegué malherido y solo
y nunca he sanado ni fallecido,
había visto mucho, forjado mis cadenas
y la libertad amarga, tras librarme de ellas
no me guarda nada, más allá de juguetes rotos.
Araña ojos, espíritu y carne, enemiga
de despojos que se arrastran por ella,
que como yo tropiezan y pierden el horizonte
y los engullen las dunas hambrientas.
Estoy inundado por este desierto que me acecha,
me invade por cualquier rendija, y me escondo
en mí, en un secreto sin intimidad ni misterio,
pues todo sin excepción está atestado
del cuarzo molido que amenaza ser barro.
Creí avistar un día aciago unos riscos romos,
creí poder aceptar la sombra que ofertan,
recostarme sin temer heridas, y no hice caso a rescoldos
y cicatrices sinceras en la roca, que no mentían
y me engañé y perdí por la piedra altanera.
A este erial llegué malherido y solo
y nunca he sanado ni fallecido,
había visto mucho, forjado mis cadenas
y la libertad amarga, tras librarme de ellas
no me guarda nada, más allá de juguetes rotos.
lunes, 26 de mayo de 2014
Todo se ha quemado
Camino descalzo sobre la hoguera
y para mi sorpresa las brasas están frías.
Te encuentro sonriente, radiante, y me dices:
"Puedes estar seguro de que no volveremos a arder."
¿Todo se ha quemado, nada queda?
"Todo lo quemaste creyendo que no se acabaría
fuiste necio y este frío y esta soledad son tuyos.
No quemes así a quien arda contigo,
no querrás pasar más noches solo y frío"
y para mi sorpresa las brasas están frías.
Te encuentro sonriente, radiante, y me dices:
"Puedes estar seguro de que no volveremos a arder."
¿Todo se ha quemado, nada queda?
"Todo lo quemaste creyendo que no se acabaría
fuiste necio y este frío y esta soledad son tuyos.
No quemes así a quien arda contigo,
no querrás pasar más noches solo y frío"
El invierno y el norte
Veo la sal inundar por tu mano la herida
y oigo restañar al abrirse los puntos que la cierran.
Me observas entre sorprendida y agobiada mientras
rebusco una rosa ya perdida entre las espinas.
Me ofreces tulipanes, rechazas mis rosas secas,
afiladas y mal cuidadas, con un silencio.
El mate de tus ojos duda, busca, a tientas
una salida cómoda y sin líquido.
Desearía un brillo en tu iris que asienta
la emoción egoísta que no puedo compartir contigo.
Me alejo a no mucho tardar
y así se apaguen mis caprichos.
El invierno y el norte son fríos
y no alimentaré esta hoguera.
y oigo restañar al abrirse los puntos que la cierran.
Me observas entre sorprendida y agobiada mientras
rebusco una rosa ya perdida entre las espinas.
Me ofreces tulipanes, rechazas mis rosas secas,
afiladas y mal cuidadas, con un silencio.
El mate de tus ojos duda, busca, a tientas
una salida cómoda y sin líquido.
Desearía un brillo en tu iris que asienta
la emoción egoísta que no puedo compartir contigo.
Me alejo a no mucho tardar
y así se apaguen mis caprichos.
El invierno y el norte son fríos
y no alimentaré esta hoguera.
jueves, 3 de abril de 2014
Tribulaciones de nuevo cuño
Deseo, ante todo
no traicionarme.
Ni a mis palabras
ni ante ella.
Deseo que perezca
mi contradicción sincera
y agraviante, sin alas.
Real y por tanto torpe.
Llueve fuera, y veo
las gotas iluminadas
ante la luz que las delata.
Caen mudas y frías,
muriendo tímidas.
Sin estruendo.
Revolotean ideas esta noche en mi cabeza,
dudas, tribulaciones de nuevo cuño
que vienen a sustituir a las viejas.
no traicionarme.
Ni a mis palabras
ni ante ella.
Deseo que perezca
mi contradicción sincera
y agraviante, sin alas.
Real y por tanto torpe.
Llueve fuera, y veo
las gotas iluminadas
ante la luz que las delata.
Caen mudas y frías,
muriendo tímidas.
Sin estruendo.
Revolotean ideas esta noche en mi cabeza,
dudas, tribulaciones de nuevo cuño
que vienen a sustituir a las viejas.
lunes, 24 de marzo de 2014
Mentiría
Aterrorizado contemplo
el desatino de mi fantasía,
que he urdido a ciegas,
nacida sin fundamento.
Podría mentir interesado
afirmar que pierdo el aliento,
al verte, al pensarte, entregado
y que no aspiro a más que a tu cuerpo.
Podría no ser sincero
y declararte un amor candente,
un amor vivo y para mí hiriente.
Y sin embargo no miento.
Podría tejer una mentira
para abrir tus puertas
concebida a tu medida,
pero la aparto y lo niego.
Pero también mentiría si dijese
que nunca me he sorprendido
pensando en las espigas doradas de tu pelo
o en la tostada piel color arena que vistes,
que tapiza tus curvas y formas.
el desatino de mi fantasía,
que he urdido a ciegas,
nacida sin fundamento.
Podría mentir interesado
afirmar que pierdo el aliento,
al verte, al pensarte, entregado
y que no aspiro a más que a tu cuerpo.
Podría no ser sincero
y declararte un amor candente,
un amor vivo y para mí hiriente.
Y sin embargo no miento.
Podría tejer una mentira
para abrir tus puertas
concebida a tu medida,
pero la aparto y lo niego.
Pero también mentiría si dijese
que nunca me he sorprendido
pensando en las espigas doradas de tu pelo
o en la tostada piel color arena que vistes,
que tapiza tus curvas y formas.
lunes, 3 de marzo de 2014
Hambre carnívora
Lamentos absurdos por imposibles,
ilusiones del pasado que emocionan,
se tornan ahora reales, visibles,
y los agrios lamentos cobran sentido.
Obediente y tranquilo servidor, desengañado
roto su sueño y las promesas de recompensa
se pregunta por lo que quiere, qué desea,
saciar su hambre dura y primitiva.
Carnívora de pesares y de amores,
los engulle y banaliza, humillándolos.
ilusiones del pasado que emocionan,
se tornan ahora reales, visibles,
y los agrios lamentos cobran sentido.
Obediente y tranquilo servidor, desengañado
roto su sueño y las promesas de recompensa
se pregunta por lo que quiere, qué desea,
saciar su hambre dura y primitiva.
Carnívora de pesares y de amores,
los engulle y banaliza, humillándolos.
jueves, 27 de febrero de 2014
Añoro egoísta
Añoro egoísta la sensación de ser querido,
henchido de orgullo por saberme valioso.
Deseoso de ver confirmado en otro
mi vacuo amor propio, sin sentido.
Vacío de sensaciones, desconsolado, asisto,
al hambre de pasiones, a cien fuegos ardientes
que consumen y piden imposibles, insistentes,
sabiendo que nada tengo para entregarles.
No sé si espero cambios bruscos de improviso,
sé que no vendrán si no los busco.
Me limita y ciega mi apetito primitivo,
hincaré la rodilla ante el anhelo correspondido.
henchido de orgullo por saberme valioso.
Deseoso de ver confirmado en otro
mi vacuo amor propio, sin sentido.
Vacío de sensaciones, desconsolado, asisto,
al hambre de pasiones, a cien fuegos ardientes
que consumen y piden imposibles, insistentes,
sabiendo que nada tengo para entregarles.
No sé si espero cambios bruscos de improviso,
sé que no vendrán si no los busco.
Me limita y ciega mi apetito primitivo,
hincaré la rodilla ante el anhelo correspondido.
viernes, 21 de febrero de 2014
No espero más
¿Cuando la mar invitó a ahogarse al
marino
era una broma cruel, un agrio
divertimento?
¿Por qué se encuentra placer en
dominar al amado,
en jugar con lo que es tuyo, con su
regalo?
¿Cuando siente pena o remordimiento
el rayo por el árbol que hiende?
No espero más de ti que del rayo,
que desaparezcas, sin disculpas.
Solo quiero recordarte por la herida,
por la cicatriz, testigo del daño
que me hiciste decidida.
¿Qué pretendes, tratando de alcanzar
la más bella rosa del rosal?
¿No sabes que reniega de ti,
no sientes pinchar a las espinas?
Necio, infectado de su veneno.
A la lengua que te enciende
y a tus espaldas te hiere
eres adicto y adepto.
Y sueño, sueño que navego.
lunes, 10 de febrero de 2014
Ojos verdes
Sus ojos son verdes
pero no como el olivo,
sino como una piedra
ojos de gata. satinados y fríos.
Tienen un brillo pétreo
como una gema moteada,
que nació pulida e instalada
en un engarce dorado.
Sus ojos son del verde
que adquiere el mar
durante el estío en la tarde.
Y como este su iris
engaña a la pupila
y le hace dudar.
¿Son azules sus ojos?
¿Están teñidos de añil?
Ahora se me figuran
color turquesa, color miel.
No es hielo azul, ni zafiro
lo que brilla en su mirada.
Son esmeraldas veteadas
verdes, brillantes, de gata.
pero no como el olivo,
sino como una piedra
ojos de gata. satinados y fríos.
Tienen un brillo pétreo
como una gema moteada,
que nació pulida e instalada
en un engarce dorado.
Sus ojos son del verde
que adquiere el mar
durante el estío en la tarde.
Y como este su iris
engaña a la pupila
y le hace dudar.
¿Son azules sus ojos?
¿Están teñidos de añil?
Ahora se me figuran
color turquesa, color miel.
No es hielo azul, ni zafiro
lo que brilla en su mirada.
Son esmeraldas veteadas
verdes, brillantes, de gata.
jueves, 6 de febrero de 2014
Estampas de la vida cotidiana Nº1
A medida que lo escuchaba nacía en él un enorme desprecio hacia aquel muchacho. Se lamentaba de la crueldad e ingenuidad de sus amigas, que preferían a otros más atractivos antes que a él. Se compadecía de lo terrible de lo que llamaba "la sociedad actual" tan centrada en valorar el físico y la belleza, en resumen, todo lo superficial y como esto le afectaba. No dudaba en usar grandes palabras y en hacer afirmaciones sentenciosas, grandilocuentes, llenas de contenido y vacías de significado, señalando como culpables de sus pequeñas e insignificantes frustraciones a la televisión, al cine, a todos, como justificándose. Como repitiéndose a sí mismo a modo de mantra que si no conseguía lo que quería era porque el mundo no se lo permitía. Y escuchándolo daba la impresión de estar muy seguro de saber mucho del mundo.
Sus frustraciones amorosas lo llevaban por el camino de la amargura. Su amabilidad y su saber escuchar siempre caían en saco roto, nadie sabía valorar su apoyo, su disposición a enjugar las lágrimas de cualquier mujer que se le acercara. Su servilismo, del que hacía gala orgulloso, no le servía para nada. Parecía que trataba de venderse, contraponía sus supuestas virtudes y bazas a las de sus invariablemente victoriosos competidores, y le repugnaba la pasión por la carne firme y la piel tersa que parecía dominar a sus amigas, que las hacía decantarse siempre por otros, que, en buena medida por su envidia enfermiza, nunca eran de su agrado. ¿Como podían preferir a un idiota con la cabeza llena de serrín antes que a él?
Sus argumentos y lloros iban de lo penoso a lo patético, como si sus amigas fuesen una carnicería en la que hubiera que coger número para recibir sexo o cariño y todo el mundo se le colase a pesar de que él llevaba el primero. Su lengua viperina quizá no supiera besar pero difamaba de manera insuperable. Su odio cobarde había encontrado en su interlocutor una válvula segura de escape, sin consecuencias que temer. Nunca hablaría así a un amigo común de sus pretendidas amigas a las que, en un desahogo cada vez más acelerado, ponía de putas para arriba. Nunca lo habría hecho por miedo a reducir sus ya de por sí exiguas posibilidades.
Se presentó en su perorata como una víctima, un incomprendido injustamente tratado, que siempre recibía menos de lo que merecía, un amigo fiel al que todos dejaban de lado, como una especie de mártir del mundo moderno.
En cambio, lo que su interlocutor veía era una persona acomplejada, timorata y retorcida. Un cobarde y un envidioso sin autoestima pero con una dignidad herida derivada de una moral de esclavo mal entendida. Un pusilánime, un "parguelas", un idiota convencido de que su sufrimiento, autoimpuesto y merecido, debía ser recompensado por los demás.
Un tipo triste.
miércoles, 22 de enero de 2014
Flash Forward
Esto es un flash forward de una "novela", o más bien, intento de novela que estoy escribiendo.
Siguió al borracho con la mirada
repitiéndose una y otra vez que era la presa perfecta. Era algo más
alto que él, lo que no era demasiado difícil, pero mucho menos
corpulento. Siempre se había considerado fuerte y esperaba que fuese
cierto, al menos esa noche. Lo había elegido por su aspecto, debía
tener entre 17 y 20 años, ropa cara, volviendo de las discotecas a
las 4 de la mañana, todo indicaba que era de esos que al correr les
suenan los bolsillos. Y lo único que buscaba era desvalijárselos.
La calle estaba desierta. El borracho,
tambaleándose, no se dio cuenta de su presencia hasta poco antes de
que lo derribara por detrás, en carrera, placándole. Fuera de sí,
comenzó a golpearlo salvajemente mientras la víctima gimoteaba
confusa. No tenía planeado usar la violencia de ese modo, pero se sentía poderoso, había fantaseado muchas veces con encuentros violentos, y aquella sensación de poderío superó todas sus expectativas. Aplastándole la cabeza contra el suelo con la rodilla le
pidió que vaciara sus bolsillos, a lo que accedió dócilmente.
Consiguió la rácana cifra de 13
euros. Se sintió furioso, tanto riesgo para una ganancia tan nimia.
Siguió golpeando al chico tendido en el suelo, que apenas podía
gritar. Se deleitó de los macabros segundos que duró aquello, en los que se esforzó en causar los mayores daños posibles. Cuando se marchó de allí a la carrera al oír a alguien
gritar no se molestó en comprobar si se movía o respiraba. A la
mañana siguiente, cuando escuchó en un matinal sobre un horrible
crimen cometido en aquella ciudad, no se sorprendió. Cuando dijeron
que la víctima era un joven que había sido apaleado brutalemente y
que murió en el hospital, no pudo evitar sonreír.
lunes, 13 de enero de 2014
Nuestro árbol
Me senté a ver las hojas secas
que cayeron de nuestro árbol,
cuando llegó nuestro otoño
y los fríos helaron todo ardor.
Al morir caen, ígneas, inflamadas de rojas,
yacen en el suelo, las pisadas no las sienten,
esperando a alimentar una nueva primavera
con su cuerpo podrido e infecto.
Me senté a ver el tronco hendido
de nuestro árbol, ahora seco, muerto.
Herido por un rayo de ira cruel,
cortado por hachazos certeros.
Quisiera desenraizar ese tocón maldito
que como una funesta lápida me recuerda
lo que he tenido y he perdido
y me dejó la carne sucia y abierta.
lunes, 6 de enero de 2014
Quedan ruinas
Ha pasado un año, triste año ahora,
como acabó todo esto.
Como se nos fue de las manos.
Perdimos, para mal, las riendas de nuestra lengua.
Nos dejamos llevar en una alocada carrera,
insolencia y afrentas destapadas con ira,
orgullo hiriente para curar sus heridas.
Orgullo herido, amor muerto,
lo que nos unía agoniza,
yace sangrante en el suelo.
Riegas con tu sangre las penas,
estoy manchado de ella, la tengo en las manos.
Sé cual es mi triste destino.
Sangre cálida para ahogar mi recuerdo.
como acabó todo esto.
Como se nos fue de las manos.
Perdimos, para mal, las riendas de nuestra lengua.
Nos dejamos llevar en una alocada carrera,
insolencia y afrentas destapadas con ira,
orgullo hiriente para curar sus heridas.
Orgullo herido, amor muerto,
lo que nos unía agoniza,
yace sangrante en el suelo.
Riegas con tu sangre las penas,
estoy manchado de ella, la tengo en las manos.
Sé cual es mi triste destino.
Sangre cálida para ahogar mi recuerdo.
jueves, 2 de enero de 2014
Palabras y silencios
Un silencio incómodo y compartido
no deseado pero bien arraigado,
frío, duro y cortante, como una ventisca,
arrastra las palabras y las hiela.
Congeladas, mueren antes de llegar a la boca
tras muy pensadas se las abandona,
tras muy gastadas se las olvida,
agotadas y derrotadas sin lucha.
Vuelven y se toman su venganza
con su memoria que avergüenza
por su patético y ominoso fin
por su desperdicio y desprecio.
no deseado pero bien arraigado,
frío, duro y cortante, como una ventisca,
arrastra las palabras y las hiela.
Congeladas, mueren antes de llegar a la boca
tras muy pensadas se las abandona,
tras muy gastadas se las olvida,
agotadas y derrotadas sin lucha.
Vuelven y se toman su venganza
con su memoria que avergüenza
por su patético y ominoso fin
por su desperdicio y desprecio.
Aquella sombra
Quisiera salir de esta sombra que me pesa
que me estrangula hombros, pecho y cabeza,
que oscurece mis días y alarga mis noches
que ocupa mis sueños y acapara mis ilusiones.
Así me ahoga esta sombra que me apena.
Quiero otras sombras que a esta sustituyan.
Ya conozco las frías garras de esta sombra,
ya sé como hieren, ya he visto como queman.
Estoy marcado entero por ellas, cicatrices, heridas.
que me estrangula hombros, pecho y cabeza,
que oscurece mis días y alarga mis noches
que ocupa mis sueños y acapara mis ilusiones.
Así me ahoga esta sombra que me apena.
Quiero otras sombras que a esta sustituyan.
Ya conozco las frías garras de esta sombra,
ya sé como hieren, ya he visto como queman.
Estoy marcado entero por ellas, cicatrices, heridas.
miércoles, 1 de enero de 2014
Luna
En la noche sonámbula
de silencio atronador,
donde brilla la luna
huyendo del sol,
que la ama con locura
sin saber que, con su calor
ya no sería casta y pura.
Y este, con dolor,
y una mueca de amargura
encaja el desamor
de su amada la luna,
que huyendo de su ardor
escapó a la noche oscura.
Y allí la envidiaban las estrellas,
todas y cada una,
porque era mucho más bella
y su luz más intensa y pura.
de silencio atronador,
donde brilla la luna
huyendo del sol,
que la ama con locura
sin saber que, con su calor
ya no sería casta y pura.
Y este, con dolor,
y una mueca de amargura
encaja el desamor
de su amada la luna,
que huyendo de su ardor
escapó a la noche oscura.
Y allí la envidiaban las estrellas,
todas y cada una,
porque era mucho más bella
y su luz más intensa y pura.
Ojos
Los ojos me miraron de insondable roble
no sabes con que miras niña
ni que gemas engarzadas tienes en la cara.
Caoba el pelo y la pupila que brillan
tímidas las miradas que lanzan
que derriten la escarcha, atragantan palabras.
Dulce, dulce, el rostro que iluminan
fulgor veteado y pulido que deslumbra
morenos, mediterráneos, hermosos, sus ojos.
no sabes con que miras niña
ni que gemas engarzadas tienes en la cara.
Caoba el pelo y la pupila que brillan
tímidas las miradas que lanzan
que derriten la escarcha, atragantan palabras.
Dulce, dulce, el rostro que iluminan
fulgor veteado y pulido que deslumbra
morenos, mediterráneos, hermosos, sus ojos.
Odio a las espaldas
"Teme, pues nuestro odio es duradero",
aseveran con rotundidad, orgullosos.
Mediocres en su juicio, valores caducos,
animados por un celo pestilente y crudo.
Ríe, puesto que su odio duradero
no es más que murmullado,
siempre a las espaldas, sin valor.
Un odio cobarde y rastrero.
Futuros abortados
Todo lo que deseo resulta sórdido
y sin querer aparenta nobleza.
Timidez maldita que resta,
que me ha dañado y mordido.
Dudas que atan y atrapan,
encerrando en su jaula
toda la valentía que tengo
toda la fuerza que reúna.
Despedíos de mí, posibles,
futuros cortados, lejanos,
inservibles por falta de valor.
Futuros sin necesidad abortados.
Furiosa guardiana
Guardiana furiosa de su amor
enseña los dientes, se muestra inclemente.
Una fachada de orgullo impecable
y en el rostro una expresión feroz.
Como un perro custodiando un cadáver
que acaba alimentándose de su carne.
El precio injusto de las promesas
siempre se cobra mal y tarde.
Guardiana furiosa de su terror
que hace largas sus noches
evitando que pesadillas la cacen.
Los monstruos en la noche, el horror.
Como una loba esquivando cazadores,
temerosa de su propio hogar.
Los sueños que buscó murieron.
Pesadillas a las que gusta torturar.
Guardiana furiosa de su corazón,
veterano de mil combates, harto,
dulce pero áspero, quemado y crudo
las lagrimas lo curtieron y templaron.
Resguardado tras las murallas de su orgullo
de perfecta mampostería y acabado.
Están sordas, quiere escapar de ellas,
su castillo, su hogar, perdió el brillo.
enseña los dientes, se muestra inclemente.
Una fachada de orgullo impecable
y en el rostro una expresión feroz.
Como un perro custodiando un cadáver
que acaba alimentándose de su carne.
El precio injusto de las promesas
siempre se cobra mal y tarde.
Guardiana furiosa de su terror
que hace largas sus noches
evitando que pesadillas la cacen.
Los monstruos en la noche, el horror.
Como una loba esquivando cazadores,
temerosa de su propio hogar.
Los sueños que buscó murieron.
Pesadillas a las que gusta torturar.
Guardiana furiosa de su corazón,
veterano de mil combates, harto,
dulce pero áspero, quemado y crudo
las lagrimas lo curtieron y templaron.
Resguardado tras las murallas de su orgullo
de perfecta mampostería y acabado.
Están sordas, quiere escapar de ellas,
su castillo, su hogar, perdió el brillo.
Recuerdo atado
Saboreo cada día tu amargura
la sal de tus palabras en mi herida
tus suspiros como brisa marina
recuerdos, brasas de la ruptura.
He de admitir que no estaba madura,
nuestra relación estaba podrida.
He de decir que su hedor me acompaña
y todas las noches me acuna.
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