Deseo, ante todo
no traicionarme.
Ni a mis palabras
ni ante ella.
Deseo que perezca
mi contradicción sincera
y agraviante, sin alas.
Real y por tanto torpe.
Llueve fuera, y veo
las gotas iluminadas
ante la luz que las delata.
Caen mudas y frías,
muriendo tímidas.
Sin estruendo.
Revolotean ideas esta noche en mi cabeza,
dudas, tribulaciones de nuevo cuño
que vienen a sustituir a las viejas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario