¿Puede nacer la locura
de la agonía de un oído
y encontrar al fin su tumba
en ese mismo pitido?
¿Puede morir la locura
con un tenso aullido?
que le releve la luna
la soledad y el frío.
Hace noches de sus días
necesitada de aire
necesitada de valor.
Y se vuelven días sus noches
aniquilando las horas
esperando mansa al sol.
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