He perdido un espejismo
padre de equívocos
y de perdones mal ganados.
Se ha desvanecido sin aviso
como agotado de vencer
de su propia crueldad harto.
Te vestía con un traje de satén
bailarinas y medias de seda
con tu corazón claro y fiel.
Una nentira nacida de una fe sincera
y de una realidad que no correspondía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario